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viernes, 22 de septiembre de 2017

Buenas noches. Historias de este país / 1



Fueron, en realidad, unas antivacaciones en un verano dominado por una mezcla extraña de necesidad, de improvisación, de continuos viajes más o menos forzados, también de ratos agradables y placenteros, pero seguidos pronto por rutinas pesadas y por comportamientos obligados.


En medio de ese ir y venir, tuvimos que ir un día a unos grandes almacenes situados en una zona económicamente potente. Paseábamos tranquilamente por los pasillos con la intención de subir al piso superior cuando, de repente, oímos los gritos de una niña procedentes de una rampa inclinada de bajada que desembocaba unos pocos metros delante de donde estábamos. Con un susto grande observamos cómo un individuo con una discapacidad, en principio, sólo física, montado en una silla de ruedas, descendía, a toda velocidad y apoyado únicamente en las ruedas traseras, por la rampa de bajada. Al llegar al suelo de la planta en donde estábamos, forzó un derrape para lograr frenar su marcha. Por fortuna no pasaba nadie por allí, pero el accidente, delante de nuestros ojos abiertos como si quisieran salirse de sus órbitas, pudo haber sido de una magnitud inversamente proporcional al conjunto de neuronas en buen funcionamiento del estúpido individuo veloz. Detrás de él venía corriendo y gritando la que, al parecer, era su hija, a la que el cretino le decía a voces que le había ganado en la carrera. 

Esto ocurrió en la selva urbana en la que habitamos.

Buenas noches.


sábado, 12 de agosto de 2017

Buenas noches. Ejes




Y vamos avanzando. Uno quiere ir despacio, pero la vida se empeña en que los días transcurran a una velocidad excesiva, muchas veces superior a la que nuestra conciencia es capaz de digerir. Hay una dictadura sin remedio, que, a veces, resulta gratificante y, a veces, nos parece insoportable. Es la dictadura del tiempo. Saber que todo se acabará me aporta una especie de urgencia por vivir, por vivir intensamente cada día, por valorar cada instante, cada situación que se me presente. Cada momento no puede ser un tiempo muerto, una vivencia similar a la de tantos días iguales, sino la ocasión para hacer reales y vivos, en la medida de lo posible, los valores en los que creo. 

La vida tiene dos ejes. Uno, horizontal, el de la extensión, el del avance del tiempo, el de la trayectoria personal e inexorable que empezó un día y que acabará otro. Otro, vertical, el de la intensidad, el que nos hace reír y llorar, estar alegres o tristes, ser generosos o egoístas, solidarios o individualistas. Me parece más importante el eje vertical e intento situarme en él con la cota más alta posible. Mientras pueda. Y mientras sepa. 

Buenas noches.

lunes, 5 de septiembre de 2016

Buenas noches. Velocidad



La velocidad que actualmente le imprimimos a la vida hace imposible que tengamos paciencia. No sabemos esperar ni lo deseamos. Sin paciencia no podemos saborear el contenido de la vida. La velocidad nos va haciendo poco a poco más huecos, más vacíos de experiencias humanas. No se puede ser a esta velocidad. 

Buenas noches.


jueves, 14 de julio de 2016

Buenas noches. Velocidad


Como no estemos atentos, la velocidad, que domina ampliamente el espacio social, se nos va a meter en la vida y vamos a comenzar a comer rápidamente, a andar con prisas, a pensar con demasiada ligereza, a creer que con tres palabras que oigamos ya hemos entendido todo el mensaje, a no gozar de lo que vemos, ni de lo que oímos, a vivir corriendo, a desear que venga pronto el finde o el verano o el invierno y a no tener la calma suficiente como para que la vida sea una experiencia verdaderamente humana. La palabra ‘despacio’ está cayendo en desuso. 

Buenas noches.

viernes, 15 de abril de 2016

Buenos días. Velocidad




Intenta no hacerle el juego a esa enfermedad que nos invade, la de la velocidad en todo. 

Buenos días.

jueves, 27 de noviembre de 2014

Buenas noches. Efímero




Todo es efímero. Nada dura más de un suspiro. Y en esta sociedad en la que estamos, en la que todo discurre a una velocidad brutal y que cambia a cada momento, aún más. Hay que aprovechar la vida.

Buenas noches.

martes, 15 de julio de 2014

Buenas noches. Velocidad



El riesgo del abuso de la velocidad es perder la vida. Si pensamos a toda velocidad, si hablamos, si hacemos sexo, si nos explicamos, si decidimos, si analizamos, si sacamos conclusiones a toda velocidad, perderemos la vida. No se puede vivir tan rápidamente sin perder la calidad y el sentido de la vida. Buenas noches.

jueves, 9 de enero de 2014

Lo que veo cuando miro. Cuántas habrá





Hoy he ido a comprar a un supermercado muy conocido. No sé si será por causa de la Luna, del eje magnético o del Gobierno, pero había un clima raro allí dentro. Todo el mundo iba a mucha velocidad, te atropellaban con los carros, se te echaban encima o se paraban transversalmente con el carro en la mitad del pasillo y tenías que pedir permiso para pasar. Iban, en general, con descaro a lo suyo. Lo peor fue que vi a dos o tres parejas con unos comportamientos similares. En cada una, el hombre parecía, por la hora que era y por su edad, que era un parado. Todos tenían caras de enfadados, de estar de mal humor. Las mujeres parecían deprimidas, como ausentes, con la tristeza incrustada en sus caras. En todas esas parejas el hombre trataba a la mujer como si fuera una tonta inútil que no se enteraba de nada. Ellas se dejaban tratar así, como quien no tiene más remedio que aguantar y como si no pudieran hacer otra cosa. Se me vino el alma a los pies. Menos mal que en la cola de la caja me tocó detrás una señora de estas que no te dejan espacio vital, que se pegan como una lapa y que te ponen la cesta en los talones impidiéndote el movimiento. La molestia que me producía el comportamiento de esta señora me hizo olvidar las caras de las señoras maltratadas por sus parejas. No quiero ni pensar cuántas habrá así, cuanto sufrimiento, de ese que no sale en televisión ni en la prensa ni en la radio, habrá escondido por este país. Buenas tardes.

domingo, 17 de noviembre de 2013

Buenos días. Velocidad





La vida a mucha velocidad deja de ser vida para convertirse sólo en velocidad. 
Buenos días.

miércoles, 14 de agosto de 2013

martes, 16 de julio de 2013

sábado, 30 de marzo de 2013

Buenas noches. Velocidad


Vivir no es sólo estar, no es sólo moverse, no es sólo biología. Vivir es encontrarse en el mundo relacionándose con las personas y con las cosas y desarrollando un proyecto que pueda calificarse como humano. No vivimos de cualquier manera, sino que vivimos como seres humanos. Y una de los inconvenientes más fuertes para que la vida sea humana es la velocidad. No se puede vivir con calidad si todo lo hacemos como si estuviéramos volando. Confundimos a menudo la velocidad de los artefactos -los coches, los ordenadores, etc- con el ritmo humano y logramos así hacer real la estupidez de pasar por la vida sin enterarnos de nada, yendo raudos a ninguna parte y, en definitiva, perdiendo lo más importante que tenemos para vivir: el tiempo. La velocidad es nociva para vivir y para descansar. Esta noche, cuando decidas irte a descansar, deja en el suelo la velocidad y con ella todo lo negativo y lo desagradable que te haya dejado el día. Olvídate de la velocidad y déjate llevar por la tranquilidad del cariño sosegado y tranquilo. Olvídate de la velocidad y respira hondo. Olvídate de la velocidad y acuérdate de las personas a las que quieres. Olvídate de la velocidad y termina olvidándote de ti. Buenas noches.

martes, 25 de diciembre de 2012

Lo que hay que ver. La velocidad




La fórmula que mide la velocidad de un móvil dice que ésta es igual al espacio recorrido dividido por el tiempo que tarda en recorrerlo.

Es una fórmula manida y muy conocida, pero, si te paras a pensarla, resulta que realmente el espacio queda dividido, partido, deformado y destrozado por el imperio del tiempo.

Esta es la tragedia de la velocidad, que rompe la realidad, que destroza la vida.

domingo, 23 de diciembre de 2012

Buenos días. Vivir




Lo absurdo es que la vida vaya a mucha más velocidad de la que tú pones en intentar vivirla. Es urgente que vivas, si quieres vivir.

martes, 18 de diciembre de 2012

Lo que se ve. Correr




La velocidad te está haciendo vivir muy de prisa. Vivir no es correr, sino saborear la vida. Frena un poco. Parece que huyes de algo.

lunes, 3 de diciembre de 2012

Lo que se ve. Velocidad




El mundo actual, tan tecnológico, está dominado por la velocidad. Nos trasladamos en los medios de transporte a gran velocidad. Todo lo que aparece en la televisión transcurre a gran velocidad. Manejamos ordenadores y máquinas que funcionan a gran velocidad. Comemos a gran velocidad. Hablamos a gran velocidad. Juzgamos a gran velocidad. Todo cambia a gran velocidad. Vivimos a gran velocidad.

Había filósofos en la Grecia antigua que defendían la idea de que el hombre era la medida de todas las cosas, que el mundo debía estar hecho a la medida del hombre. Pero el hombre no está hecho para soportar todas esas velocidades. Por ejemplo, no se puede pensar a tanta velocidad, ni se puede leer, ni escribir, ni pintar, ni saborear ni mirar a tanta velocidad.

Me preocupan los más jóvenes. Se han acostumbrado a concentrarse sólo ante lo que discurre a gran velocidad y cuando se ponen delante de un libro, que lamentablemente para ellos no se mueve, o ante un cuadro, o ante una película de una cierta lentitud, entonces se aburren, porque parece que aquello ya no es de su mundo. No sé qué va a ser de ellos. Crearán seguramente un mundo distinto, pero no sé si será a medida humana o no.

viernes, 9 de noviembre de 2012

jueves, 8 de noviembre de 2012

Buenos días. Movimiento




Una de las características de la torpeza es confundir el movimiento con la velocidad.

jueves, 1 de noviembre de 2012

Buenos días. Velocidad



Párate un poco. ¿A qué viene tanta velocidad? ¿A dónde vas tan corriendo? ¿A dónde? ¿Para qué?

jueves, 30 de agosto de 2012

Buenos días. ¿Por qué corres tanto? 2


Puede también que todo lo hagas corriendo porque estés huyendo de ti. Si no te gusta lo que haces, si no te gusta tu vida o parte de ella, si estás agobiado, si te pasas la vida metido en una preocupación que te sobrepasa, si te gustaría no ser tú, puede que sin darte cuenta corras como si quisieras escapar de ti mismo. Yo de ti miraría si hay algo de esto en ti, porque ir tan corriendo no es nada bueno.

Que tengas un buen día.