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miércoles, 20 de junio de 2012

Yolanda Domínguez en PhotoEspaña: Preludios




Cada artista expresa lo que vive, aquella parte de su experiencia que le resulta relevante y que considera merecedora de ser comunicada a los demás. Esta experiencia vital del artista puede ocupar un espacio significativo más bien cercano a su mundo intelectual, en cuyo caso su obra es muy posible que resulte un tanto críptica u oscura, con un contenido muy personal y propio del artista. Por el contrario, cabe suponer que la referencia de la obra de arte se encuentre más en los alrededores de lo que le ocurre a un buen número de ciudadanos y probablemente en estas circunstancias pueda ser más fácilmente comprendida por estos, con lo que la experiencia comunicativa pretendida por el artista será, sin duda, más feliz.

Este último me parece que es el caso de Yolanda Domínguez en toda su obra y, en particular, en su última propuesta para PhotoEspaña, la titulada Preludios, que puede contemplarse en la Galería Rafael Pérez Hernando, de Madrid, hasta el 27 de julio. La artista, sin renunciar, ni mucho menos, a la dimensión sugerente, simbólica, provocadora e interpretable que toda obra de arte tiene, presenta una temática cercana, o que, al menos, debería serlo, al espectador.

La serie, como decimos, se denomina Preludios. La lógica pregunta subsiguiente es: preludios ¿de qué? Veamos. Que sean fotografías, todas ellas pigmentadas en rosa, sobre temas domésticos y tomadas en una casa de muñecas son indicios suficientes para concluir que se refieren a la mujer. Con más concreción, se trata de plasmar las funciones que el ideario tradicional ha atribuido a las mujeres dando lugar a lo que socialmente se conoce como género femenino.


Aparecen así un conjunto de paisajes domésticos en los que figuran muebles, ventanas, atuendos de mujeres y enseres que podemos encontrar en cualquier hogar. En todos ellos parece latir algún elemento inquietante que sirve para que nos adentremos en el mundo real de la mujer. No encontramos en ellas ningún ser humano y, sin embargo, su enorme poder sugerente nos hace adivinar presencias ausentes, pasados hechos presentes, futuros adelantados, temores invisibles, esclavitudes sin cadenas, rutinas asumidas o incluso violencias que pueden avecinarse. Una mujer sin rostro y sin cuerpo parece estar siempre presente, sin verse, en todas las fotografías.

La iconografía de Yolanda Domínguez es, no obstante, sencilla y hasta podría parecer un tanto ingenua. No encontramos en ella a primera vista elementos que la conviertan en una suerte de denuncia o de crítica en algún sentido. Pero puede detectarse pronto un enorme poder evocador, sugerente, en cuyo caso las fotografías se convierten en vehículos con capacidad para enlazar las situaciones que se relatan con otras que encontramos en la vida diaria. La limpieza, el sexo, la belleza, la figura de la madre o la comida son algunos de los asuntos que se muestran y justamente la ausencia de personas hace que las situaciones que se adivinan se puedan generalizar y permitan una lectura más teórica y más desligada de situaciones demasiado concretas. Estas situaciones presentes en la serie se asocian con frecuencia con funciones femeninas, con tareas que, sin que medie ninguna justificación razonable, la sociedad atribuye a las mujeres. Pero ¿qué ocurre después de que la mujer emplee su vida en el desarrollo de esas funciones femeninas? Lo que se entiende como femenino ¿humaniza más a la mujer o la reduce a un ser obediente? ¿Cuál es el precio que paga la mujer por estar siempre bella, dulce y dispuesta? ¿Tienen sentido las horas de trabajo doméstico sin remuneración, los sacrificios por mantener una estética femenina? ¿Qué razón hay para mantener la discriminación por razón de sexo? Estos son algunos de los asuntos vitales que la propuesta de Yolanda Domínguez podría sugerir con sus Preludios. Lo que hay más allá de estas fotografías, lo que puede que sugieran es que todavía en nuestras sociedades las mujeres tienen que revisar sus papeles, si quieren recuperar su libertad y su humanidad.