viernes, 14 de noviembre de 2014

Los viernes, etimologías. Bebidas 2. Café, té, mate, horchata, soda



CAFÉ

(1705). La palabra viene del turco kahvé, y esta del árabe qáhwa. Al español llega a través del italiano caffé. El origen del producto es Etiopía y desde Arabia se difunde en el siglo XVI por todo Oriente Medio hasta el norte de África. Entró en Europa hacia 1600, y se llevó a América hacia 1700. La palabra cafetería se creó en México y se propagó desde EEUU.


(1739). Es la pronunciación dialectal t´e, del chino mandarín c^a, de donde viene el cha portugués y de otras lenguas, por ejemplo las eslavas. Es muy curiosa la distribución, en las lenguas del mundo, de la forma té-tea frente a la forma cha. Todo depende de la zona con la que comerciara o se suministrara cada comerciante. El caso del té es otro de los muchos en los que viaja la palabra con el producto.

MATE

(1740). Del quechua mati, calabacita, por la calabaza vaciada empleada para tomar la infusión de la hierba mate. Ya lo tomaban en época precolombina los guaraníes. Hoy día es consumido desde Argentina a Bolivia, Uruguay, Paraguay y sur de Brasil. Es un ritual, mucho más que una simple bebida.

HORCHATA

(1734). Del latín hordeum, cebada, de donde hordeata; en catalán orxata. Se discute si proviene del italiano o es un mozarabismo local evolucionado desde el latín al nacer la lengua. En Valencia tan popular como el producto, elaborado con chufas, es el cuento etimológico según el cual Jaime I, el conquistador de la ciudad, le dijo a la muchacha que se lo ofreció: "Esto es oro, chata", "or, xata" en catalán.

SODA

Es agua a la que se añade dióxido de carbono, CO2, sin saborizantes. Se fabricó utilizando bicarbonato sódico, de donde le ha quedado el nombre de soda. El término sodio viene del árabe sawda. Hoy quizás es el inglés la lengua de cultura, antes lo fue el latín, pero alrededor del año 1000 la lengua de cultura era el árabe y en la Química ha quedado el rastro. Hoy un yanqui en un club de Manhattan puede tomarse su whisky con soda, y !qué ironías tiene la Historia!, ahí está ese precioso arabismo incrustado en la cultura más hipster. SIFÓN se llama también a un agua carbonatada, por esas botellas que tienen un tubo en el que circula el líquido hacia arriba, y esto por similitud con el verdadero sifón, sistema de conducción de líquidos en U. La palabra sifón ya estaba en latín y en griego, significaba tubo, y parece que viene de una raíz indoeuropea, de la que procede también tibia. El agua carbonatada fue llamada en Francia SELTZ, palabra que tuvo cierto uso en España, por un manantial alemán de ese nombre, cuyas aguas de efervescencia natural fueron comercializadas desde fines del XVIII.