sábado, 8 de noviembre de 2014

Los viernes, etimologías. Bebidas 1. Agua, leche, vino, cerveza



AGUA

Es la base de la vida; la exploración del espacio busca agua como señal de vida. Tiene un simbolismo de pureza; está en la liturgia cristiana: en el bautismo, en la misa. Nos rodea continuamente, en la higiene, en la cocina y en el paisaje: lluvia, ríos, mares... El español agua (2ª. mit. S. X) viene del latín aqua, y este del indoeuropeo akwa. Es cierto que hay otra raíz indoeuropea, wed, que significa húmedo, mojado, origen del griego hydor, el inglés water o el ruso voda, agua, diminutivo vodka; incluso winter, invierno, viene de esta raíz. También el latín nutria deriva de esta raíz. De hydor derivan hidráulico, hidrógeno o anhídrido. Y de agua, acuático, acuario, acuarela, desagüe o aguardiente.

LECHE

(Siglo XII). Del latín lac-lactis. Es nuestro alimento básico en la lactancia y después, la de ovejas, vacas... también forma parte de nuestra alimentación. De lac derivan lácteo, lactancia, lechuga, lechazo y lechón. Lechuza evolucionaba del latín noctua a nochuza, pero sufrió una confluencia con leche, por la creencia popular en que se echaban sobre los bebés como para amamantarles, y derivó en lechuza. Según una teoría hay una raíz indoeuropea, glak, origen tanto del latín lac como del griego gala-gálaktos, origen de galaxia. Hay que recordar el precioso mito sobre el origen de la Vía Láctea en el mordisco de Hércules niño al pezón de la dormida Hera.

VINO

(Siglo XI). En la cultura mediterránea es, con el trigo y el olivo, la base de la agricultura. Está incluso en la liturgia cristiana, en la misa. Vino no es palabra indoeuropea, es mucho más antigua. Cuando llegaron al Mediterráneo las primeras oleadas de indoeuropeos no conocían el vino, provenían de las estepas del este de Europa. El vino ya era producido y consumido en el Mediterráneo por egipcios, cretenses y otros pueblos. Se supone que la palabra proviene de un tronco asiánico, de los pueblos que poblaron Anatolia, actual Turquía, y Mesopotamia, de lenguas hoy desaparecidas. Nuestra palabra vino viene del latín vinum y este del griego oinos. De vino derivan viña, vendimia, vinajera, vinagre (préstamo del catalán), vinagreta... Del griego oinos se han creado los términos Enología y enólogo. A las lenguas del centro, este y norte de Europa la palabra llegó con el producto. En ruso, p. ej., se llama vino, exactamente como en español. La palabra viajó con el producto.

CERVEZA

(1535). En latín ya se decía cervesia, pero se discute si la palabra deriva de Ceres, como cereal, o es un vocablo celta que entró en el latín. Del antiguo nombre de la cerveza en germánico deriva el inglés ale, pero hoy ya no significa toda la cerveza, sino el tipo de fermentación alta, frente a la suave lager. Hacia 1500 un nuevo término proveniente del norte triunfa en Europa, alemán bier, francés bière, italiano birra. Su origen es el latín bibere, beber. El término antiguo casi solo se conserva en la Península, catalán cervesa, portugués cerveja. Hay otro resto, gerbosa, en el romanche suizo. Las lenguas eslavas tienen otro latinismo, pivo, también derivado de bibere. En Canarias a la cerveza le llaman garimba, derivado de un topónimo (nombre propio de un lugar). En euskera es garagardoa, vino de cebada (ardoa es vino).