viernes, 21 de noviembre de 2014

Ética para todos 11. Cederle el paso primero a las mujeres



Antes de analizar la norma que proponíamos la semana pasada, quisiera matizar lo que habría que entender cuando decimos que una norma moral debe ser universalizable. No quiere decir estrictamente que todos los habitantes del planeta deban seguirla, sino que nos referimos siempre al contexto en el que se sitúa la norma en cuestión. Por ejemplo, no tendría sentido que los habitantes de la Amazonía consideraran bueno el uso de los intermitentes, porque probablemente ni sepan lo que es, pero sí deben considerarlo las personas de nuestro ámbito cultural.

Lo único verdaderamente universal en este sentido serían los derechos incluidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos, que conviene que leamos y meditemos de vez en cuando.

Pasemos ya a la norma de hoy:
Cuando un hombre va con una mujer y tienen que pasar ambos por una puerta, hay que dejar que sea ella la que pase primero, antes que el hombre”.

Esta es una norma machista, como otras muchas que lamentablemente se dan en nuestra sociedad.

No es una norma jurídica, porque no existe ninguna ley que nos obligue a ceder el paso a una mujer.

¿Es una norma moral? Veamos si cumple las tres condiciones.

¿Me autoobligo yo a ceder el paso a una mujer en una puerta? Si consideramos que hombres y mujeres somos seres humanos, iguales en derechos y que el sexo no debe ser nunca el criterio para que actuemos de una manera o de otra, parece imposible que veamos como una obligación tratar así a cualquier mujer. Más bien parece una discriminación -el trato desigual dado a quienes son iguales- hacerlo. Luego esta condición no se cumple. Sólo con esto, ya sería suficiente para considerar que la norma no es moral.

¿Es incondicional? Si la deja pasar porque se trata de una mujer y de esta manera pretende algo para sí mismo, no sería una actuación incondicional. Si lo hace por tener un detalle con ella, sin buscar nada a cambio, sí sería una actuación incondicional.

¿Sería universalizable? Si dejar pasar primero a las mujeres, por el hecho de ser mujeres, es tratarlas de forma discriminatoria, es evidente que esta norma no sería universalizable.

Por tanto NO es una norma moral. ¿Y por qué, entonces, es tan frecuente que se haga? Pues porque es una norma machista y el machismo está muy extendido entre nuestras costumbres. Tratar a cualquier mujer de forma diferente por el hecho de ser mujer es un comportamiento sexista. El sexo está para lo que está, pero no para actuar en la sociedad de una manera o de otra, según el sexo que se tenga. Esto es justamente lo que da lugar a los problemas de género. Esta costumbre, como tantas otras, debe ser criticada y analizada para ver si detrás de ella hay comportamientos que no son justificables y que implican una discriminación.

Lo correcto sería ceder el paso -si eso es más cómodo- a CUALQUIER PERSONA que nos acompañe, sea hombre o mujer. Tener un detalle con la persona con la que vamos es bueno. Unas veces puede que el detalle consista en pasar uno primero y sostenerle la puerta al otro o a la otra para así facilitarle el paso. Otras veces quizás lo idóneo sea abrir la puerta y sostenerla abierta para que pase la otra persona. Pero lo que está bien es hacer eso con cualquier persona, no con las mujeres por el hecho de serlo.

Lo que no tiene sentido es seguir actuando con criterios sexistas. Todos somos iguales, todos tenemos los mismos derechos, sea cual sea el sexo que tengamos. Esto es muy importante si queremos crear una sociedad más justa y más igualitaria.

Intenta esta semana analizar si es una norma moral o jurídica o las dos cosas o ninguna la siguiente:
Hay que pagar los impuestos”

Recuerda que puedes usar, si lo necesitas, el correo mcetica@gmail.com