domingo, 9 de noviembre de 2014

Buenas noches. Soledad




Los malentendidos. El no comprender lo que se lee. Los prejuicios. La agresividad acumulada. Los desahogos oportunistas. Los resentimientos. El rechazo visceral. La aceptación sin crítica de las opiniones de los demás. El ataque burdo. La ausencia de empatía. Los desaires. La distancia mal transitada. Las dificultades del vivir. Mis muchos errores. Todo esto me hace recordar que en el fondo de nuestra persona, de cualquier persona, hay un depósito de soledad, de soledad profunda, nunca vacío, con el que nacemos y con el que moriremos y que la vida se encarga de que nos duela de vez en cuando. Por fortuna, he aprendido a vivir con él. 

Buenas noches.