viernes, 13 de septiembre de 2013

Buenas noches. Caricias





"Las palabras nunca alcanzan cuando lo que hay que decir desborda el alma." Julio Cortázar


Cuando las palabras ya no tienen nada más que decir, puede que empiecen las caricias. Deslizar la mano suavemente por el rostro de la otra persona, tomarla del brazo y dejar que los dedos hablen, posar la mano en su hombro, frotar suavemente su espalda, agarrarse a su cintura y otras… Las caricias son también maneras de comunicarse, de transmitir algo a la persona acariciada. La clave de la caricia está, creo yo, en saber hacer ver que el efecto físico que se quiere lograr, sea de placer, de consuelo o de cercanía, debe sentirlo también y, sobre todo, quien recibe la caricia y no quien la realiza. Si posas tu mano sobre el rostro de una persona no es tanto para que tú sientas el placer del contacto con una piel suave, sino para que esa persona se sienta querida, considerada y tratada con delicadeza. Si una caricia quiere ser caricia, ha de estar impulsada por el cariño, porque la caricia es la llave que abre la puerta de la ternura. Buenas noches.

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